Elena lleva años ayudando a sus pacientes a recuperarse, pero su presencia no reflejaba esa experiencia. Necesitaba una identidad que comunicara profesionalismo clínico y cuidado humano a la vez.
El reto era evitar lo genérico del sector salud —las cruces, los tonos fríos— y construir algo que se sintiera cercano y confiable.
Diseñamos un isotipo que integra una columna vertebral y una mano, el corazón de la fisioterapia: devolver movimiento con manos expertas.
La paleta se construyó sobre una familia de verdes —del bosque profundo al jade— que comunican salud, calma y recuperación, con un acento arena que aporta calidez.
Elena obtuvo una identidad coherente aplicada a todo lo que su paciente ve y toca: logo, tarjetas de presentación y hasta su plan de ejercicios membretado. Todo comunica la misma idea: experiencia en la que puedes confiar.